lunes, 18 de mayo de 2009

SOBRE LAS FLORES DE CHUMBO (dos).
Jazmín nos llena de esencias con sus poesías. Pone en funcionamiento uno de los sentidos el olfativo, que arrancan nuestras pasiones por las cosas perdidas y añoradas de propios y extraños sobre nuestro pueblo. Yo no entiendo mucho de escribir sobre los sentidos – como de tantos otros temas – pero la mayoría se van estropeando o atrofiando e incluso llegan a anularse menos el de la nuestra nariz.
Con los ojos cerrados – ella nos traslada a nuestro pueblo – al jazmín más grande que había en Benínar que estaba en la casa de Facundo y nos sienta en el malecón de la carretera para mientras charlábamos cuando éramos más jóvenes respirásemos el inconfundible olor a jazmín. En nuestra nariz, percibimos quién se acerca y quien se retira de donde estamos por el olor que nos llega por el olor que se marcha.
Cada vez que se lo planta es capaz que nos creamos que estamos sentados en la puerta charlando con algún paisano en alguna calle del pueblo al fresco con tan solo tres o cuatro palabras.

Indaloxes ha asumido el papel de cuenta historias – no dé cuenta cuentos, puesto que, nos pone en pantalla lo que escribieron los benineros en tiempos de Mariacastanos - LA HISTORIA DE NUESTROS ANTEPASADOS, que nos deja a todos con la boca abierta por lo que no sabíamos de los que se marcharon y nos dejaron casas, calles, árboles, balates, (…).
Identidad beninera.
Los que crearon nuestras costumbres.
Ha sido capaz que caigamos en la cuenta que somos ignorantes de nuestro pasado. Si no llega a ser por él lo poquito que sabíamos de la Historia de España, - que ya se nos había olvidado la que aprendimos en la escuela - seguiría sin interesarnos. Nos ha creado la necesidad que necesitamos volver a retomarla; la tenemos que volver otra vez a repasar puesto que, resulta, – estamos llegando a la conclusión - que en la historia de La Alpujarra, de Almería, de Andalucía, tiene dentro, también está escrita NUESTRA HISTORIA, LA DE BENINAR.
Hasta ahora ningún paisano nos había dicho que nuestros antepasados con nombres y apellidos forman parte de la HISTORIA DE ESPAÑA, y que además eran benineros. Alguno de los nombres que aparecen en sus comunicados, seguro, sembraron los olivos que muchos de nosotros todos los años cogimos sus aceitunas.
Hemos caído en la cuenta que nuestra generación no ha sembrado un árbol para generaciones que llegarán. ¡Seguro que llega!.
Ya estamos intrigados por conocer mucho más y no nos vale que al acudir a nuestros mayores – la memoria les falla – y nos contestan:
- “!De eso no me acuerdo!. ¡Eso eran en los tiempos de Maríacastaño!”.

SOBRE LAS FLORES DE CHUMBO (dos)

SOBRE LAS FLORES DE CHUMBO (dos).

Jazmín nos llena de esencias con sus poesías. Pone en funcionamiento uno de los sentidos el olfativo, que arrancan nuestras pasiones por las cosas perdidas y añoradas de propios y extraños sobre nuestro pueblo. Yo no entiendo mucho de escribir sobre los sentidos – como de tantos otros temas – pero la mayoría se van estropeando o atrofiando e incluso llegan a anularse menos el de la nuestra nariz.

Con los ojos cerrados – ella nos traslada a nuestro pueblo – al jazmín más grande que había en Benínar que estaba en la casa de Facundo y nos sienta en el malecón de la carretera para mientras charlábamos cuando éramos más jóvenes respirásemos el inconfundible olor a jazmín.

En nuestra nariz, percibimos quién se acerca y quien se retira de donde estamos por el olor que nos llega por el olor que se marcha.

Cada vez que se lo planta es capaz que nos creamos que estamos sentados en la puerta charlando con algún paisano en alguna calle del pueblo al fresco con tan solo tres o cuatro palabras.


Indaloxes ha asumido el papel de cuenta historias – no dé cuenta cuentos, puesto que, nos pone en pantalla lo que escribieron los benineros en tiempos de Mariacastanos - LA HISTORIA DE NUESTROS ANTEPASADOS, que nos deja a todos con la boca abierta por lo que no sabíamos de los que se marcharon y nos dejaron casas, calles, árboles, balates, (…).

Identidad beninera.

Los que crearon nuestras costumbres.

Ha sido capaz que caigamos en la cuenta que somos ignorantes de nuestro pasado. Si no llega a ser por él lo poquito que sabíamos de la Historia de España, - que ya se nos había olvidado la que aprendimos en la escuela - seguiría sin interesarnos. Nos ha creado la necesidad que necesitamos volver a retomarla; la tenemos que volver otra vez a repasar puesto que, resulta, – estamos llegando a la conclusión - que en la historia de La Alpujarra, de Almería, de Andalucía, tiene dentro, también está escrita NUESTRA HISTORIA, LA DE BENINAR.

Hasta ahora ningún paisano nos había dicho que nuestros antepasados con nombres y apellidos forman parte de la HISTORIA DE ESPAÑA, y que además eran benineros. Alguno de los nombres que aparecen en sus comunicados, seguro, sembraron los olivos que muchos de nosotros todos los años cogimos sus aceitunas.

Hemos caído en la cuenta que nuestra generación no ha sembrado un árbol para generaciones que llegarán. ¡Seguro que llega!.

Ya estamos intrigados por conocer mucho más y no nos vale que al acudir a nuestros mayores – la memoria les falla – y nos contestan:
- “!De eso no me acuerdo!. ¡Eso eran en los tiempos de Maríacastaño!”.

domingo, 17 de mayo de 2009

LAS FLORES DE LOS CHUMBOS (uno)

VUELVEN LAS FLORES DE LOS CHUMBOS. (uno).

Ya hace casi un año que uno de los primeros escritos que aparecía en plaza de Benínar era precisamente la foto de la flor de un chumbo.Hoy me he encontrado con ella otra vez en una de las pencas que tengo en el huerto.

Hasta hace un año existían sentimientos, historias dispersas, fotos en muchos archivos, emociones (…) dispersos y a punto de desaparece en el olvido y hoy para los benineros es diferente.

Volvemos a pasar por la ITV de los sentimientos que fueron marcados cuando nacimos. Como se identifican madre e hijo en la manada.

Me he vuelto a encontrar con muchos escritos – en la mente claro está - que han ido apareciendo sobre nuestro querido pueblo.De la exposición de fotos en el Cerro de las Viñas. De fotos y más fotos que se fueron aportando y que alguien se encargó que estén a nuestra disposición. En nuestro rincón preferido – donde nos sentamos a escribir, leer o a otras cosas – sus paredes las podemos llenar de todos nuestros paisanos y de todos los rincones de nuestro pueblo.

Ya escribí en cierta ocasión: Ninguna generación tiene también preparada como la que tiene en la actualidad Benínar.

Hoy digo: Ningún pueblo alpujarreño es capaz de seguir el ritmo impuesto por los hijos de Benínar para investigar sobre su pasado.

Todos los pueblos importantes y las ciudades tienen a uno o dos personas que son nombrados por los ayuntamientos: “Cronista oficiales”. Los benineros se autoproclamaron cronistas oficiales de su pueblo y se visitan diariamente en la Benínar virtual para seguir escribiendo SU HISTORIA.

Es Lomillas el que tiene en estos momentos el testigo y va en cabeza en el relevo incesante que se comenzó – justo en este mes hace un año - sobre todas nuestras vivencias y recuerdos. Lo he escrito bien y lo escribo en mayúsculas NUESTROS RECUERDOS BENINEROS. Lomillas - Juan Sánchez - aunque él manifiesta que le pesa la edad está demostrando que no le pesan los recuerdos y como la competición de eso se trata – que todo quede escrito - en estos momentos va en cabeza en esta carrera de relevos.

Hemos recorrido infinidad de veces, hemos metido los pies en sus aguas, hemos disfrutado del frescor de sus riveras, nos hemos enamorado y nos llegó también el desamor en algún rincón de sus orillas del río. Rio Verde, - Paco Ramón, el genuino el auténtico, el que no necesitaba ni apodo ni nada de nada para ser identificado - el que nos dice una y otra vez que por el río sigue pasando agua - sigue nevando en Sierra Nevada - aunque los tiempos modernos la detengan para reconducirla a unos huertos o invernaderos que no son de los hijos de Benínar. En Rio Verde se puede tomar el pulso de lo importante - de la conciencia heredada - que representa el agua para los beninaros, para los alpujarreños, para los almerienses.

VUELVEN LAS FLORES DE LOS CHUMBOS

VUELVEN LAS FLORES DE LOS CHUMBOS. (uno).

Ya hace casi un año que uno de los primeros escritos que aparecía en plaza de Benínar era precisamente la foto de la flor de un chumbo.Hoy me he encontrado con ella otra vez en una de las pencas que tengo en el huerto.

Hasta hace un año existían sentimientos, historias dispersas, fotos en muchos archivos, emociones (…) dispersos y a punto de desaparecer en el olvido y hoy para los benineros es diferente.

Volvemos a pasar por la ITV de los sentimientos que fueron marcados cuando nacimos. Como se identifican madre e hijo en la manada.

Me he vuelto a encontrar con muchos escritos – en la mente claro está - que han ido apareciendo sobre nuestro querido pueblo.
De la exposición de fotos en el Cerro de las Viñas. De fotos y más fotos que se fueron aportando y que alguien se encargó que estén a nuestra disposición. En nuestro rincón preferido – donde nos sentamos a escribir, leer o a otras cosas – sus paredes las podemos llenar de todos nuestros paisanos y de todos los rincones de nuestro pueblo.

Ya escribí en cierta ocasión: Ninguna generación tiene también preparada como la que tiene en la actualidad Benínar.

Hoy digo: Ningún pueblo alpujarreño es capaz de seguir el ritmo impuesto por los hijos de Benínar para investigar sobre su pasado.

Todos los pueblos importantes y las ciudades tienen a uno o dos personas que son nombrados por los ayuntamientos: “Cronista oficiales”. Los benineros se autoproclamaron cronistas oficiales de su pueblo y se visitan diariamente en la Benínar virtual para seguir escribiendo SU HISTORIA.

Es Lomillas el que tiene en estos momentos el testigo y va en cabeza en el relevo incesante que se comenzó – justo en este mes hace un año - sobre todas nuestras vivencias y recuerdos. Lo he escrito bien y lo escribo en mayúsculas NUESTROS RECUERDOS BENINEROS. Lomillas - Juan Sánchez - aunque él manifiesta que le pesa la edad está demostrando que no le pesan los recuerdos y como la competición de eso se trata – que todo quede escrito - en estos momentos va en cabeza en esta carrera de relevos.

Hemos recorrido infinidad de veces, hemos metido los pies en sus aguas, hemos disfrutado del frescor de sus riveras, nos hemos enamorado y nos llegó también el desamor en algún rincón de sus orillas del río. Rio Verde, - Paco Ramón, el genuino el auténtico, el que no necesitaba ni apodo ni nada de nada para ser identificado - el que nos dice una y otra vez que por el río sigue pasando agua - sigue nevando en Sierra Nevada - aunque los tiempos modernos la detengan para reconducirla a unos huertos o invernaderos que no son de los hijos de Benínar. En Rio Verde se puede tomar el pulso de lo importante - de la conciencia heredada - que representa el agua para los beninaros, para los alpujarreños, para los almerienses.

VUELVEN LAS FLORES DE CUMBOS

VUELVEN LAS FLORES DE LOS CHUMBOS. (uno).

Ya hace casi un año que uno de los primeros escritos que aparecía en plaza de Benínar era precisamente la foto de la flor de un chumbo.

Hoy me he encontrado con ella otra vez en una de las pencas que tengo en el huerto.
Hasta hace un año existían sentimientos, historias dispersas, fotos en muchos archivos, emociones (…) dispersos y a punto de desaparece en el olvido y hoy para los benineros es diferente.

Volvemos a pasar por la ITV de los sentimientos que fueron marcados cuando nacimos. Como se identifican madre e hijo en la manada.

Me he vuelto a encontrar con muchos escritos – en la mente claro está - que han ido apareciendo sobre nuestro querido pueblo.

De la exposición de fotos en el Cerro de las Viñas. De fotos y más fotos que se fueron aportando y que alguien se encargó que estén a nuestra disposición. En nuestro rincón preferido – donde nos sentamos a escribir, leer o a otras cosas – sus paredes las podemos llenar de todos nuestros paisanos y de todos los rincones de nuestro pueblo.

Ya escribí en cierta ocasión: Ninguna generación tiene también preparada como la que tiene en la actualidad Benínar.

Hoy digo: Ningún pueblo alpujarreño es capaz de seguir el ritmo impuesto por los hijos de Benínar para investigar sobre su pasado.

Todos los pueblos importantes y las ciudades tienen a uno o dos personas que son nombrados por los ayuntamientos: “Cronista oficiales”. Los benineros se autoproclamaron cronistas oficiales de su pueblo y se visitan diariamente en la Benínar virtual para seguir escribiendo SU HISTORIA.
Es Lomillas el que tiene en estos momentos el testigo y va en cabeza en el relevo incesante que se comenzó – justo en este mes hace un año - sobre todas nuestras vivencias y recuerdos. Lo he escrito bien y lo escribo en mayúsculas NUESTROS RECUERDOS BENINEROS. Lomillas - Juan Sánchez - aunque él manifiesta que le pesa la edad está demostrando que no le pesan los recuerdos y como la competición de eso se trata – que todo quede escrito - en estos momentos va en cabeza en esta carrera de relevos.

Hemos recorrido infinidad de veces, hemos metido los pies en sus aguas, hemos disfrutado del frescor de sus riveras, nos hemos enamorado y nos llegó también el desamor en algún rincón de sus orillas del río. Rio Verde, - Paco Ramón, el genuino el auténtico, el que no necesitaba ni apodo ni nada de nada para ser identificado - el que nos dice una y otra vez que por el río sigue pasando agua - sigue nevando en Sierra Nevada - aunque los tiempos modernos la detengan para reconducirla a unos huertos o invernaderos que no son de los hijos de Benínar. En Rio Verde se puede tomar el pulso de lo importante - de la conciencia heredada - que representa el agua para los beninaros, para los alpujarreños, para los almerienses.